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Vejiga hiperactiva: medicamentos

La vejiga hiperactiva se manifiesta con unas ganas de orinar repentinas y difíciles de aguantar, a menudo con micciones frecuentes de día y de noche y, a veces, escapes. Antes de tratarla hay que descartar otras causas, como una infección o, en el hombre, una próstata agrandada. Aquí se explican las medidas que ayudan sin fármacos y los medicamentos indicados, como el mirabegrón (Betmiga) y la solifenacina (Vesicare), que en España necesitan receta médica.

Qué es la vejiga hiperactiva y cómo se reconoce

Las fichas técnicas de los medicamentos para este problema describen el síndrome de vejiga hiperactiva por sus síntomas: urgencia, aumento de la frecuencia de micción e incontinencia de urgencia, solos o combinados. MedlinePlus, la enciclopedia médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., define la urgencia como unas ganas de orinar repentinas y fuertes, difíciles de retrasar, y recuerda que la mayoría de las personas duermen de 6 a 8 horas sin levantarse a orinar.

En la incontinencia de urgencia, los músculos de la vejiga se contraen en el momento equivocado, a menudo sin relación con la cantidad de orina acumulada. Es más común en mujeres y en personas mayores, aunque también afecta a hombres, y en la mayoría de los casos no se encuentra una causa concreta. Un diario miccional, con lo que bebe, cuántas veces orina y en qué cantidad, ayuda a describir el problema.

Antes de tratar: otras causas que hay que descartar

Los mismos síntomas pueden deberse a problemas que necesitan otro tratamiento. Entre las causas comunes de urgencia y frecuencia, MedlinePlus cita la infección urinaria, el agrandamiento de la próstata en hombres de mediana edad y mayores, la inflamación de la uretra, los problemas de los nervios y la cafeína; entre las menos comunes, la diabetes mal controlada, los diuréticos, las enfermedades neurológicas y el cáncer de vejiga.

La ficha técnica de Vesicare pide valorar otras causas de micción frecuente, como la insuficiencia cardíaca o la enfermedad renal, antes de empezar, y tratar con un antibiótico adecuado cualquier infección urinaria. Por eso el estudio suele comenzar con una exploración física y un análisis de orina, a veces con urocultivo, y puede incluir una ecografía para medir la orina que queda en la vejiga después de orinar.

En el hombre: vejiga hiperactiva y próstata

En los hombres, MedlinePlus señala que la incontinencia de urgencia puede deberse a cambios de la vejiga causados por la hiperplasia benigna de próstata o a una próstata que dificulta la salida de la orina. Esa doble posibilidad pesa al elegir tratamiento: la solifenacina está contraindicada si hay retención urinaria y exige precaución cuando una obstrucción a la salida de la vejiga aumenta el riesgo de retenerla, y con el mirabegrón también se ha notificado retención en esos pacientes.

Para hombres con hiperplasia benigna de próstata y síntomas de llenado de moderados a graves, como urgencia y micciones frecuentes, que no responden bien a un solo fármaco, existe una combinación de solifenacina 6 mg y tamsulosina 0,4 mg en un comprimido (Vesomni), contraindicada si hay antecedentes de hipotensión ortostática. Los tratamientos de la próstata se repasan en la página de urología y en la ficha de la tamsulosina.

Medidas que ayudan sin medicamentos

MedlinePlus sitúa el reentrenamiento vesical como primer paso en la mayoría de los casos. Consiste en orinar con un horario y aguantar entre una micción y otra: por ejemplo, esperar 30 minutos aunque aparezcan las ganas e ir sumando un cuarto de hora al intervalo hasta orinar cada 3 o 4 horas. Puede combinarse con ejercicios del suelo pélvico, que también sirven en hombres, y con cambios en lo que se bebe.

También existen técnicas que dirige un profesional: la biorretroalimentación, que en los hombres usa un sensor anal para identificar bien los músculos, o la estimulación del nervio tibial con una aguja detrás del tobillo, en sesiones semanales durante unas 12 semanas. Las medidas básicas son estas:

  • Ejercicios de Kegel: apretar los músculos del suelo pélvico como si se quisiera cortar el chorro de orina durante 3 a 5 segundos, relajar 5 segundos y repetir 10 veces, 3 veces al día.
  • Beber repartido a lo largo del día, en tomas de menos de 240 ml, sin grandes cantidades con las comidas y dejando de beber unas 2 horas antes de acostarse.
  • Reducir lo que irrita la vejiga: la cafeína, los alimentos muy ácidos como los cítricos y sus zumos, los picantes, los edulcorantes artificiales y el alcohol.
  • Seguir con el diario miccional para comprobar si las medidas funcionan y llevarlo a la consulta.

Los medicamentos: antimuscarínicos y agonistas beta-3

Hay dos grupos de fármacos que relajan el músculo de la vejiga. Los antimuscarínicos, también llamados anticolinérgicos, son el grupo más amplio: en España se usan, entre otros, la solifenacina (Vesicare y genéricos), la tolterodina, la fesoterodina, la oxibutinina, también en parche, el trospio y la propiverina. Los agonistas beta-3 actúan por otra vía: el mirabegrón, del que CIMA solo recoge como comercializado Betmiga 50 mg, y el vibegrón (Obgemsa 75 mg).

En CIMA, todos los que constan como comercializados se dispensan con receta médica. Sus fichas técnicas los indican como tratamiento sintomático de la urgencia, la frecuencia y los escapes, y pueden combinarse con las medidas anteriores. Si fallan, el especialista dispone de otras opciones, como la toxina botulínica inyectada en la vejiga o la estimulación del nervio sacro.

MedicamentoPauta habitual en adultosLo que más vigila su ficha técnica
Mirabegrón (Betmiga)50 mg una vez al día, con o sin alimentosContraindicado en la hipertensión grave no controlada; controlar la tensión
Solifenacina (Vesicare)5 mg una vez al día; puede subirse a 10 mgContraindicado con retención urinaria, glaucoma de ángulo estrecho o miastenia gravis
Vibegrón (Obgemsa)75 mg una vez al día, con o sin alimentosRetención urinaria, sobre todo con obstrucción o junto a antimuscarínicos
Solifenacina y tamsulosina (Vesomni)Un comprimido de 6 mg/0,4 mg al díaSolo en hombres con hiperplasia benigna de próstata; no con hipotensión ortostática previa

Mirabegrón (Betmiga): tensión arterial e interacciones

En adultos con vejiga hiperactiva, la dosis es de 50 mg una vez al día, en un comprimido de liberación prolongada que se traga entero con líquido, sin masticarlo, partirlo ni triturarlo. Está contraindicado en la hipertensión grave no controlada, con 180 mmHg de sistólica o 110 mmHg de diastólica o más, y como puede subir la tensión, su ficha pide medirla al empezar y de forma periódica, sobre todo en hipertensos.

Con insuficiencia renal grave o hepática moderada, la ficha baja la dosis a 25 mg, aunque en CIMA no figura ninguna presentación de mirabegrón de 25 mg, y no lo recomienda en la enfermedad renal terminal, en hemodiálisis ni en la insuficiencia hepática grave. Pide precaución si el intervalo QT está alargado y si hay obstrucción a la salida de la vejiga.

El mirabegrón frena la enzima CYP2D6: la exposición al metoprolol aumentó un 229 % y la de la desipramina un 241 %. Hay que tener cuidado con los fármacos de margen estrecho que usan esa vía, como la tioridazina, la flecainida, la propafenona o los antidepresivos tricíclicos, empezar por la dosis más baja de digoxina y vigilar sus niveles, y tener en cuenta su efecto sobre el dabigatrán. Sus efectos adversos frecuentes son la infección urinaria, el dolor de cabeza, el mareo, la taquicardia, las náuseas, el estreñimiento y la diarrea.

Solifenacina (Vesicare): quién no puede tomarla

La dosis recomendada es de 5 mg una vez al día y, si hace falta, 10 mg; el comprimido se traga entero con líquido, y el efecto máximo puede tardar 4 semanas en alcanzarse. Está contraindicada con retención urinaria, enfermedades digestivas graves (incluido el megacolon tóxico), miastenia gravis o glaucoma de ángulo estrecho, o con riesgo de esas enfermedades, así como en hemodiálisis y en la insuficiencia hepática grave.

Con insuficiencia renal grave o hepática moderada, o si se toma un inhibidor potente del CYP3A4 (ketoconazol, ritonavir), la dosis no pasa de 5 mg, y si coinciden el inhibidor y una de esas insuficiencias, está contraindicada. La ficha pide precaución con el reflujo o la hernia de hiato y advierte de casos de QT largo y torsade de pointes en pacientes con factores de riesgo. Para cambiar a otro anticolinérgico conviene dejar pasar alrededor de una semana.

Su efecto adverso más frecuente es la boca seca, que tuvieron el 11 % de los pacientes con 5 mg y el 22 % con 10 mg, frente al 4 % con placebo. También son frecuentes el estreñimiento, las náuseas, la dispepsia, el dolor abdominal y la visión borrosa, que puede afectar a la conducción.

Señales que obligan a ir al médico en persona

Un cuestionario no sirve para estas situaciones. MedlinePlus aconseja contactar enseguida con un médico si las ganas frecuentes de orinar se acompañan de fiebre, dolor de espalda o en el costado, vómitos o escalofríos, o de más sed o apetito, cansancio o pérdida de peso repentina, y consultar también ante sangre en la orina, orina turbia o una secreción por el pene. En la práctica:

  • Fiebre con dolor lumbar o en el costado, escalofríos o vómitos: acuda ese mismo día a su centro de salud o a urgencias, y llame al 112 si se encuentra muy mal.
  • No poder orinar pese a notar la vejiga llena: es una urgencia, sobre todo si toma un antimuscarínico, mirabegrón o vibegrón.
  • Sangre en la orina, aunque haya sido una sola vez, u orina turbia.
  • Dolor o escozor al orinar, o molestias en la pelvis.
  • Más sed o más apetito de lo habitual, cansancio o una pérdida de peso sin explicación.

Cuánto cuesta y qué se financia

El botón de solicitud indica el precio de la valoración, que no cubre el medicamento: este se paga en la farmacia y su importe varía según la presentación. Que Betmiga 50 mg figure en BIFIMED, el buscador de financiación del Ministerio de Sanidad, como «sí para determinadas indicaciones/condiciones» afecta solo a las recetas del Sistema Nacional de Salud, y la de este servicio es privada.

La tarifa cubre la consulta médica, no la emisión de un documento. Si el médico deniega la solicitud por motivos médicos o legales, le devolvemos la tarifa. Si el médico le solicita documentación, dispone de al menos 7 días para enviarla y le enviamos un recordatorio; a petición suya ampliamos el plazo. Si aun así no es posible completar la consulta, cerramos la solicitud y le devolvemos el importe íntegro.

Cómo se pide la receta

El servicio para pedirla es Receta médica online. Resulta adecuado sobre todo si un médico ya diagnosticó la vejiga hiperactiva y se trata de continuar o ajustar el tratamiento; si los síntomas son nuevos y nadie los ha estudiado, el médico valorará si antes hace falta una consulta presencial. En el cuestionario, sin videollamada, se indica qué medicamento toma, quién hizo el diagnóstico, si tiene problemas de próstata, glaucoma o miastenia, su tensión reciente y el resto de su medicación.

El médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), revisa la solicitud y puede pedirle un análisis de orina o un informe, remitirle a una consulta presencial o no aprobarla si la información escrita no permite una decisión segura. Si la valoración es favorable, recibe por correo electrónico la receta en PDF, redactada por principio activo. La base del reconocimiento es el artículo 11 de la Directiva 2011/24/UE y, en España, el artículo 15 bis del Real Decreto 1718/2010. La decisión de dispensar corresponde al farmacéutico.

¿Qué diferencia hay entre Betmiga y Vesicare?

Pertenecen a grupos distintos: Betmiga (mirabegrón) es un agonista beta-3 y Vesicare (solifenacina), un antimuscarínico. Por eso preocupan cosas diferentes: con el primero, la tensión arterial y las interacciones con otros fármacos; con la segunda, la boca seca, el estreñimiento y situaciones como el glaucoma de ángulo estrecho. Cuál conviene lo decide el médico según sus antecedentes.

¿Betmiga sube la tensión?

Puede hacerlo. En los ensayos de 12 semanas, la tensión subió de media 1 mmHg o menos frente a placebo, pero la ficha técnica lo contraindica con 180/110 mmHg o más, pide medirla al empezar y durante el tratamiento y recoge la crisis hipertensiva como efecto muy raro.

¿Cuánto tarda en hacer efecto la solifenacina?

Según su ficha técnica, el efecto máximo puede alcanzarse a partir de las 4 semanas de tratamiento. No conviene dejarla ni subir la dosis por su cuenta en los primeros días; si pasado ese tiempo no nota mejoría o los efectos adversos le molestan, coméntelo con el médico.

¿Se pueden tomar Betmiga y Vesicare juntos?

La ficha técnica de Betmiga no recoge interacciones clínicamente relevantes con la solifenacina, pero pide precaución en quien toma antimuscarínicos para la vejiga hiperactiva, porque con el mirabegrón se ha notificado retención urinaria en esos pacientes. Si se plantea combinarlos, lo decide el médico, y cualquier dificultad para orinar debe consultarse enseguida.

¿Hay medicamentos para la vejiga hiperactiva sin receta?

Los antimuscarínicos y los agonistas beta-3 que constan como comercializados en CIMA necesitan receta médica. Sin receta sí se pueden empezar las medidas que recomiendan las fuentes sanitarias, como el reentrenamiento vesical, los ejercicios del suelo pélvico y el ajuste de líquidos, cafeína y alcohol.

¿Los ejercicios de Kegel sirven también en hombres?

Sí. MedlinePlus los describe sobre todo para la incontinencia de esfuerzo, pero indica que también pueden aliviar la de urgencia. Si cuesta localizar los músculos, la biorretroalimentación ayuda: el fisioterapeuta puede colocar un sensor en el ano y un monitor muestra qué músculos se contraen.